David Kada Traspasa las Fronteras.

El Dominicano Carlos David Amparo quién es recocido en el ambiente artístico como “David Kada” es uno de los artistas más jóvenes del genero Salsa en la República Dominicana que ha llenado las expectativas de su público en todos los ámbitos pero principalmente por su conciencia social y su integridad como cantante.Además de ser poseedor de una voz que encanta al oído de cualquier oyente, Este joven nace un 25 abril en la ciudad de Santo Domingo, República Dominicana quien desde su niñez dio a demostrar un gran interés en el arte musical destacándose en el género de la salsa.

David Kada es un chico humilde con muchas ansias de lograr sus metas cuyas mismas han sido de elogios en miles de ocasiones gracias a su gran talento por grandes artistas y productores de la talla de Sergio George, Johnny Pacheco, Michel, José Alberto (El canario), Tito Nieves, Roberto Blades, Henry García, Héctor Tricoche, Hildemaro, Ray de la Paz, entre otros grandes del mundo artístico.“Davicito” porque así sus fans y conocidos le decían desde muy pequeño y la palabra “Kada” es una palabra utilizada en el Medio Oriente la cual significa BENDICION, PAZ INTERIOR según Davicito explica, “este proyecto ha sido organizado por la Obra y Gracia de Dios”.

A los 13 años de edad, Davicito se convirtió en el cantante líder de la agrupación de salsa “Ruina Nueva” por un periodo de 5 años de la cual obtuvo mucho conocimiento a nivel artístico gracias a sus grandes éxitos como lo fue “Sueño Americano“, “Todo está bien“, “No le pares“, “Me quedas tú“, “Vivir con sida“, “Me sané” entre otras más.

Estando en dicha agrupación, Davicito fue nominado a los Premios Casandra 2007 por su éxito “Todo está bien” como Grupo Revelación del Año y también como Video Clip del Año donde fue nominado junto a Juan Luis Guerra, Cuya misma canción lo condujo a los Estados Unidos y tuvo la gran oportunidad de compartir junto a Willie Colón, Johnny Pacheco, Tito Nieves, entre otros artista del género quienes para el son un ejemplo a seguir gracias a sus aportaciones y éxitos en el mundo de la Salsa.

Puso en alto el nombre del grupo Ruina Nueva y lo llevo al puesto en el que están hoy en día gracias a su canción “Contigo Me Siento Nítido”, “Chévere, Chulísimo” el cual fue un éxito increíble que aún sigue presente en la consciencia de los fanáticos de ese entonces.

Luego de este éxito “Davicito” decide retirarse por motivos de administración con el grupo pero eso no lo llevó a renunciar a su trabajo, al contrario le puso más empeño a su trabajo y sueño.

Gilberto Santa Rosa: “La presencia de la gente es insustituible”

El ‘Caballero de la Salsa’ habla de cómo ha sido su vida personal y musical tras el confinamiento.Hoy en confinamiento, Gilberto Santa Rosa, el ‘Caballero de la Salsa’, evoca con nostalgia los años en que recibía las fiestas de fin de año de país en país, de concierto en concierto. “Cuando empecé a trabajar como cantante pasaba mucho tiempo en fiestas, era muy dinámico todo. En lo familiar y profesional siempre procuraba mantener la alegría llevando música”, nos dice por el hilo telefónico, desde Puerto Rico.

“La Navidad es un motivo para estar juntos, en familia. Recuerdo que de niño no éramos de fiestas grandes ni nada de esas cosas. Todo era en el núcleo familiar: papás, hermanos, tíos, abuelos. Ahora será diferente. Pienso que la gente está muy nostálgica, pero tiene la esperanza de que pase rápido, pero también tiene el deseo de poder abrazar a los suyos. Sin duda, será muy nostálgico esta vez y como sabemos muy tecnológico también”, nos dice el artista, quien esta noche ofrecerá un concierto virtual, al que se podrá acceder a través de www.gilbertosantarosa.com.

Sobre la presencia de los músicos en las plataformas digitales, señala que les cambió el modo de ver sus carreras. “Nos refugiamos allí y no solo a los músicos, también a las grandes empresas de entretenimiento, que se vieron en la necesidad de crear contenidos. Claro, esto es insustituible, la presencia de la gente es insustituible, pero por el momento ha sido una especie de refugio y a la vez una manera bonita de que la gente se exprese. Ha sido como un poco de terapia para poder expresarnos”.

Siendo usted diabético, imagino que los cuidados han sido extremos.

Sí, lo que pasa es que soy de las personas que piensa que hay que cuidarse mucho siempre y que hay tratar de que la pandemia no te cambie más de lo que ya te cambió. Muchos cuidados y también información porque necesitamos estar informados, pero con medios serios, no con lo que te dijo el vecino o fulano y tomar las precauciones que son bastante simples: ponte la mascarilla, lávate las manos constantemente y usa tu desinfectante.

La prensa de su país ha destacado que usted ya dejó su testamento.

Sí, para mí esto no era un asunto de campaña ni de promoción. Me lo preguntaron y dije que sí, que he dejado todo debidamente claro. Recuerden que el refrán dice que tenemos la muerte detrás de la oreja (ríe). Pero no lo hice porque esté enfermo, ni mucho menos, lo hice por un trámite que pensé que debía hacer y en realidad estoy contento por hacerlo, así motivo a los demás a que lo hagan.

Eso habla mucho de vivir y dejar todo en orden.

Totalmente. Hay una realidad que no podemos negar y hay que manejarla bien con trámites y aspectos que uno cree conveniente.

Y en esa línea, ¿cómo ha hecho para mantenerse alejado de los escándalos y controversia?

Yo soy una persona cuya regla de vida es que yo respeto para que me respeten. Y si en algún momento hubo una controversia, en mi caso, dicen que se necesitan dos para pelar y ante ello, yo doy un paso atrás y dejo la controversia pasar. No he sido un tipo mediático en esas cosas. Cuando he tenido que resolver una controversia, dejo que los demás tomen sus decisiones y digan sus opiniones.

Gilberto Santa Rosa lanza disco "Colegas", una joya musical plagada de sabor

San Juan, 4 sep (EFE).- Una joya musical, plagada de sabor para poner a bailar a los seguidores o "cocolos" de la salsa, en su mayoría regrabaciones de compositores cubanos y puertorriqueños, es lo que constituye el nuevo disco del veterano salsero boricua Gilberto Santa Rosa, "Colegas", publicado este viernes.

De una hora y 45 minutos de duración, Santa Rosa ha escogido para el disco a un selectivo grupo de cantantes puertorriqueños, cubanos y el dominicano José Alberto "El Canario", que podrían ser incluidos en un equipo de ensueño, para acompañarlo en la mayoría de sus canciones.

Los puertorriqueños Tito Nieves, Tito Rojas, Luisito Carrión, Víctor Manuelle, Choco Orta, Herman Olivera, Maelo Ruiz, Carlitos Ramírez, Ismaelito Rivera, Francisco Rosado "Pirulo", Yan Collazo, Michelle Brava y Nino Segarra, y los cubanos Isaac Delgado y Juan José Hernández completan la escuadra de invitados.

"Hace rato no se hace un disco así. El nivel de arreglo está fuera de liga. Esa cantidad de artistas, el concepto, todo bien coherente. Si ese disco no se gana un Grammy americano o latino, no sé qué está pasando con la industria", sostiene Hernández a Efe.

Temas de salsa bien "brava" (cargada) y un poco más liviana, pero aun bailables, como el son montuno cubano y boleros, son los géneros que predominan en la producción, la cual Santa Rosa contó a Efe en un pasado se demoró más de seis años en construir.

Asimismo, las regrabaciones son de temas originales de compositores cubanos, como Arsenio Rodríguez, José Curbelo, Titi Soto, Alain Pérez, Ramón Cabrera, Consuelo Velázquez, Jorge Gelly, Pablo Cairo Sentmenat, Raymat González, Antar Daly, José Morand, Pedro Luis Ferrer y Calixto Varela.

Mientras tanto, de los compositores puertorriqueños, Santa Rosa ha escogido temas de Bobby Capó, Johnny Ortiz, Charlie Donato, Genaro "Henny" Álvarez, Héctor Rivera y Víctor Manuelle.

El disco arranca con lo que fue el primer sencillo de promoción, "La Familia", junto a Nieves, conocido como "El Pavarotti de la salsa".

"La Familia" es una composición que se remonta a la década de los 50 por Curbelo e interpretada en su agrupación por el icónico Mon Rivera y en la Orquesta de Ray Barretto en la voz de Tito Allen.

Seguido a "La Familia", aparece Santa Rosa cantando "Camínalo", de Pérez, el primero de tres apariciones del puertorriqueño como solista en el disco, siendo las otras dos en "Sonerito" y "Bam Bam Quere".

A "La Familia" le prosigue "Que se sepa", junto a "Pirulo", en el que el artista puertorriqueño se destaca cantando y tocando los timbales.

"Que se sepa", de Soto, fue un tema que hizo exitoso la orquesta del puertorriqueño Roberto Roena y su Apollo Sound al incluirlo en su disco, "Apollo Sound 5", lanzado en 1970.

El álbum continúa con el son montuno cubano "Masacote", de Cabrera y en el que Santa Rosa es acompañado de José Alberto "El Canario".

Dicho tema invita a una pareja a disfrutarse el baile, tanto pegado y pícaro, como con sabor.

Tras "Masacote", llega "Apaga la luz", de Ortiz, y Carrión de invitado, un tema que se enfoca en varios problemas sociales, entre ellos, la pobreza, el abuso y la criminalidad, pero sin dejar de hacer bailar al seguidor del género caribeño.

A "Apaga la luz" le sigue "Sonerito", en el que Santa Rosa "se curó" (aprovechó la oportunidad) tocando el bongó, prosiguiendo así el propósito del bailador, pero esta vez de otro son cubano.

"Por la calle del medio", de Donato, es uno de los temas más contagiosos y bailables, pues Santa Rosa y su invitado, Tito Rojas, se destacan interpretando con su reconocido estilo, mientras que el músico cubano Orestes Vilató incluye una descarga en el timbal.

Tras este gozoso tema, aparece "Nos vamos a bailar el son", del legendario autor boricua Bobby Capó -abuelo de Pedro Capó-, en el que aparece de invitado Delgado y junto a Santa Rosa continúan con la salsa pesada, limitando así a los bailadores a tomarse un descanso.

Ese descanso, sin embargo, recae después en un mezcla de tres boleros interpretados por Segarra y Santa Rosa.

"Que seas feliz", "Quisiera saber" y "La vida es sueño" son obras de Velázquez, Gelly y Rodríguez, el legendario músico ciego cubano, reconocido por algunos como "El papá de la salsa" y por impulsar el desarrollo del son montuno.

El descanso de un poco más de cinco minutos, no obstante, concluye cuando aparece "Ocana Sordi", de Sentmenat y vinculada a la religión yoruba, interpretado por Hernández y Santa Rosa.

A este tema le sigue "Bailadores", que grabaron los fallecidos Cheo Feliciano y Joe Cuba, pero que en esta ocasión Santa Rosa invita a cantarlo con él a Rivera, hijo del legendario Ismael Rivera, conocido como "El sonero mayor".

El disco continúa con "El Mejor Sonero", interpretado por Santa Rosa y Víctor Manuelle, quien también compuso el tema y hace un pequeño listado de algunos de los "soneros" más destacados en la historia de la salsa.

Tras este cadencioso tema, el álbum prosigue con "Tremendo coco", de Álvarez y de invitado del protagonista a Yan Collazo, sin minimizar las ganas de seguir bailando.

Después, aparece "Estoy como nunca", de González e interpretada por Ramírez, exintegrante de la orquesta de Raphy Leavitt y La Selecta, continuando nuevamente el gozo del bailador.

El disco sigue con los temas "Mario Ague", de Ferrer y Brava de invitada y en el que el trompetista Jan Ducler se destaca en un solo; "Eque Tumbao", de Morand y Olivera como invitado; "La fonda de Bienvenido", otra de Rodríguez y Ruiz de invitado, y en el que el pianista Luisito Marín exhibe sus dotes.

Los últimos dos temas son "Bam Bam Quere", de Varela y regrabado por diversos artistas, entre ellos, Barretto y su orquesta en la voz de Rubén Blades pero que en "Colegas" Santa Rosa canta solo, y "Guateque de chombo", de Daly y de invitada Orta, y en el que el pianista panameño Dino Nugent demuestra talento en un solo.

Tony Vega, “agradecido de Dios por alargar los días de mi vida”

Santo Domingo.- Luego que el reconocido cantante puertorriqueño fuera sometido a una cirugía de corazón abierto, por lo que estuvo al borde de la muerte, ahora se recupera y vive “UN DÍA A LA VEZ” y agradecido con Dios por alargar los días en este plano terrenal.

“TONY VEGA” , voz de grandes clásicos de la salsa romántica como: “Aparentemente” , “Ella Es” , “Lo Mío Es Amor” y “Tu Prenda Tendida” entre otros éxitos que ha popularizado a lo largo de su carrera, es uno de los artistas más queridos por el público que sigue el género “salsa”.

Ahora más recuperado ha dejado para todo el que creé en el más grande, una grabación con su testimonio de fé y de vida, dónde relata esos momentos de angustia antes y luego de su operación, “No podía creer lo que estaba pasando, Siempre estuve rodeado de Ángeles”

Antes de verse comprometida su salud, Tony acababa de grabar para un interesante proyecto musical llamado “ROMANCE EN SALSA” , realizado por el sello Codiscos bajo la dirección del también reconocido músico y productor Diego Galé.

En esta majestuosa producción “Tony Vega” artista exclusivo de SH PRODUCCIONES para Venezuela, dio vida a la versión en salsa del famoso bolero titulado “PERDÓN” , composición de Pedro Flores, el cual fue popularizado por el trio “Los Panchos” en la década de los 50, y ahora llevado a versión salsa, con la magistral interpretación de nuestro artista.

Actualmente el artista esta recuperándose en casa, junto a su esposa e hijos y guardando cuarentena por motivo del COVID-19, mientras que a su vez, se encuentra en promoción este número musical.

Invitamos a todo el público amante de la salsa a escuchar y apoyar el tema “PERDÓN”, el nuevo gran éxito musical de “Tony Vega”.

Veinte años después, y siempre, la vida te da sorpresas: Leonardo Padura entrevista a Rubén Blades

Si uno no conoce a Rubén Blades, o mejor dicho, si conoce solo al artista Rubén Blades que durante ya casi cinco décadas ha ocupado un espacio de privilegio en el firmamento de la música popular y bailable latinoamericana, y también conoce, por supuesto, que este panameño, músico, compositor, arreglista, escritor incluso, ha sido un hombre de una sostenida cercanía cultural y civil con la política (aspirante a la presidencia de su país, ministro allí por cinco años), podría tener la impresión de que en lo esencial sabe quién es, hasta sabe cómo piensa, pero le aseguro que todavía le falta saber algunas cosas importantes sobre él.

Ese Rubén Blades público y a la vez cercano, icónico y espectacular en su sobriedad, era el que yo conocía, como casi todo el mundo. A ese artista yo había tenido la oportunidad de entrevistarlo muy a principios de la década de 1990, en la ciudad asturiana de Gijón, y hasta de acompañarlo un par de horas en una tarde en que recorría las zapaterías del centro de esa ciudad en busca de lo que venden en un lugar donde podía moverse como un cliente sin que nadie lo reconociera y le expresara respeto o admiración. Y ese Rubén Blades me parecía un tipo justamente admirable.

Pero a veces la vida te da sorpresas, definitivamente. Y el ejercicio de la literatura, bonitas recompensas. Y una de ellas –sorpresa y recompensa juntas- me llegó hace cuatro años cuando, a través de un periodista panameño amigo de Rubén, recibí una invitación para que el músico, lector de mis novelas, y yo, consumidor de su obra, nos encontráramos y planeáramos un posible trabajo en conjunto. Fue entonces cuando mi compañera Lucía y yo entramos en el conocimiento del universo más personal y auténtico de la figura que habíamos escuchado cantar, que admirábamos, al que incluso yo había entrevistado… sin que él recordara muy bien aquel trance lejano.

Desde entonces, por cuestiones laborales y por afinidades personales Lucía y yo hemos sostenido una relación de cercanía con Rubén gracias a la cual hemos podido conocer las verdaderas dimensiones de su coherencia, su generosidad, su inteligencia, su disciplina vital y laboral, y también su integridad ética y humana. Hemos podido comprobar, en cercanía, que Rubén es un gran artista y, sobre todo, una gran persona.

Fue esta última de sus cualidades la que lo impulsó a resistir con generosidad durante varios meses el asedio que significó responder a la entrevista que sigue, indispensable para lo que yo pretendía hacer: una reedición, veinte años después, de un puñado de entrevistas a figuras de la música Salsa o cercanas a ese universo musical.

Porque hoy Rubén es el mejor testigo, todavía protagonista, de lo que han sido los procesos de nacimiento, crecimiento, decadencia comercial y permanencia cultural de un tipo de música que, moviendo los pies de las gentes, también les ha movido por décadas las neuronas y el corazón.

Mirar la Salsa desde las alturas de las postrimerías de la segunda década del siglo XXI, conocer lo que en cada momento significó y ahora todavía significa, y más si es observada desde la perspectiva crítica de esta figura icónica, entrañaba para el libro una necesidad y para mí como entrevistador, un privilegio. Y será para los lectores una inmejorable manera de entrar, veinte años después, en un universo cultural al cual siempre debemos agradecer la creación de un movimiento capaz de englobar la tradición y el presente del Caribe hispano, a través de lo que ha sido su mejor modo de expresión: la música. Y recorrer un pedacito notable de esa manifestación de la mano de ese conocido que vale la pena conocer mejor, que se llama Rubén Blades, el hijo de la cubana Anoland.

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